
Tras 3 semanas de descanso desde la Brevet de 200Km, y sin poder entrenar mucho debido al mal tiempo, el pasado 4 de abril se celebró en Puertollano la denominada brevet de 300Km.
Que contaros.... en las poco más de 13 horas que tardé en completar el recorrido da tiempo a pasarte y pensar muchísimas cosas, ratos en los que disfrutas del ciclismo, ratos en el que lo odias, ratos en los que los pasa verdaderamente mal,... te haces preguntas del tipo: ¿Qué hago yo aquí?, pudiendo estar en el sofá de mi casa. ¿A qué me subo al coche?. ¿A qué llamo a mi padre que venga a por mi?....
Pero la verdad es la siguiente, hablo por mi esperiencia, en ningún momento me planteé abandonar, ni subirme al coche.... tenía claro desde el principio que muy mal debía ir para abandonar, llamarlo orgullo o amor propio, como queraís, pero esa es la verdad, un reto personal que quería completar. Tan solo hubo dos ratos en los que lo pasé mal, tras la parada para comer, mi estómago me decía o aflojas o lo hecho todo, con lo que ello conlleva y luego en el kilómetro 260, donde empezaron los calambres, pero me alegró saber que esos calambres no eran por fatiga muscular si no por falta de alimento, porque tenía más hambre que el perro del afilador, me comí 3 barritas y un plátano y los calambres cesarón, me recuperé bastante de las molestias y sin problemas lleguamos a casa.
Sin más os dejo con un álbum de fotos de la prueba cedidas por José Julian Gallego. Pero antes de despedirme me gustaría agradecer la compañía a mis dos amigos de ruta José Julian Gallego y José Carabante. Y por supuesto el apollo logístico y moral de Andrés Pérez (Kitaboyos) y Pedro López (Pedrónidas) ¡¡¡ Salí con tu mujeeeeeerr !! jajajajajaja mejorate pronto Pedrónidas.
Y como no, el vídeo cortesía de los ya conocidos Kitaboyos y Pedrónidas.
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